Colaboración actual (UNICEF)

El actual programa de cooperación (2008-2013) entre UNICEF y Cuba, que se corresponde con el Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo (MANUD), mantiene un enfoque multisectorial basado en el ciclo de vida de la niñez y adolescencia y está conformado por tres componentes:

  • Desarrollo integral de la primera infancia (de 0 a 5 años): enfocado en el desarrollo de los aspectos físicos, psicológicos, emocionales y sociales de los niños; en la eliminación de enfermedades inmunoprevenibles; el fomento de la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, así como la fortificación de alimentos básicos de amplio consumo infantil; el mejoramiento de la calidad de la asistencia médica y la atención educativa a los niños y niñas.
  • Desarrollo integral de niñas y niños de 6 a 11 años: centrado en la elevación de la calidad del aprendizaje y la igualdad de oportunidades para todos, con atención especial hacia los niños y niñas con necesidades especiales, los escolares de zonas rurales y de montaña y los provenientes de familias en situaciones de desventaja social; el fomento del derecho a una recreación sana en escolares de la enseñanza primaria mediante la participación de escolares en actividades culturales recreativas y deportivas; la prevención de enfermedades transmisibles y la reducción de la mortalidad por accidentes; la prevención y manejo de riesgos por fenómenos naturales enfocados en la preparación de los niños ante situaciones de emergencia.
  • Desarrollo integral de la adolescencia de 12 a 18 años: focalizado en el incremento de la calidad de la educación mediante un modelo centrado en valores humanos y sociales, un aprendizaje integral y la adquisición de competencias para la vida, con especial atención hacia los adolescentes en situaciones de riesgo o desventaja social o que tienen necesidades educativas especiales; la calidad de la salud y la promoción de conductas seguras y responsables, con énfasis en aspectos como la salud sexual y reproductiva, así como el derecho a una recreación sana, segura y culta; el fomento de una cultura de derechos y participación entre adolescentes, sus familias y comunidades.