Áreas de colaboración y contribuciones destacables (UNFPA)

Desde el primer programa de cooperación en 1975 hasta la actualidad, la colaboración entre el UNFPA y Cuba se ha concentrado en dos esferas principales vinculadas entre sí: Salud Reproductiva, y Población y Desarrollo. Dentro de esos ejes temáticos, los objetivos de la colaboración han ido variando en alguna medida, en base a las prioridades nacionales del momento y a las direcciones estratégicas del UNFPA a nivel global. En el 2008 el Programa que se firmó entre el Gobierno cubano y el UNFPA incluyó una tercera área de colaboración: igualdad de género.

Desde un enfoque de salud materno-infantil hacia una atención integral a la salud reproductiva y a los derechos sexuales

Desde los inicios de su colaboración con Cuba, el UNFPA ha destinado sus esfuerzos hacia la dimensión de salud pública como parte de la atención a los problemas de población. Durante los primeros 20 años, el Fondo se concentró en apoyar el Programa Nacional de Salud Materno-Infantil, con el objetivo principal de reducir la tasa de mortalidad derivada de la maternidad y disminuir la prevalencia de interrupciones voluntarias de embarazos no deseados. El UNFPA apoyó la atención primaria de salud mediante la compra de equipamiento médico, el fortalecimiento del personal de salud y la potenciación de materiales educativos e investigaciones para mejorar el servicio de salud reproductiva a nivel local y nacional. En particular, contribuyó a consolidar la calidad de la atención médica, la atención prenatal y el parto institucionalizado, así como la atención postparto a la madre y al niño.

A medida que los logros alcanzados en términos de reducción de la mortalidad infantil, perinatal y materna se iban consolidando, el Fondo se enfocó más en las cuestiones de regulación de la fecundidad y disminución del aborto inducido, dedicando una proporción creciente de fondos para fortalecer los servicios de planificación familiar (mediante el equipamiento de los mismos y capacitación del personal en educación en población) y garantizar la disponibilidad de anticonceptivos de calidad (sobre todo, a través del suministro de anticonceptivos modernos). El suministro de anticonceptivos por parte del Fondo, que aún en la actualidad está contemplado en los programas de colaboración del UNFPA para Cuba, tuvo un impacto importante durante el Período Especial y permitió cubrir el déficit de anticonceptivos en el país. Cabe destacar también el apoyo dado por el Fondo, a partir de 1986, al proyecto del Gobierno cubano de construcción de una planta de anticonceptivos orales en la Habana, para la cual el UNFPA aportó las maquinarias, contribuyó a la adquisición de materias primas y tecnologías y a la ampliación de capacidades para la producción local de píldoras anticonceptivas de calidad. Esta planta, que empezó a funcionar en 1998, pasó a producir, a partir de 2005, dos terceras partes de las necesidades nacionales en materia de anticonceptivos orales.

Asimismo, a partir de los años 90 el Fondo empezó a apoyar las primeras actividades de información, educación y comunicación en población y educación sexual, como parte de la extensión de los Programas de Salud Materno-Infantil y Planificación Familiar, a través del sistema de Atención Primaria de la Salud. Estas actividades estuvieron dirigidas tanto a mujeres como a hombres y encaminadas a lograr una conducta sexual responsable y disminuir el riesgo sexual y reproductivo (incluido las infecciones de transmisión sexual como el VIH/sida). Además de sostener programas de educación sexual para la población en general, el UNFPA empezó, a partir del año 1996, a desarrollar con el Ministerio de Educación un Programa Nacional de Educación Sexual en todas las escuelas y niveles de enseñanza del país, con especial énfasis en la enseñanza media. El UNFPA contribuyó a expandir el Programa a todas las escuelas apoyando en particular el diseño de los programas curriculares, la generación y publicación de metodologías y materiales educativos y la capacitación del personal docente. Esas actividades de educación y comunicación dirigidas a los adolescentes, a la familia y a la comunidad tuvieron un efecto multiplicador que se reflejó rápidamente en la disminución de índices como los embarazos en la adolescencia y los abortos inducidos, así como en el incremento del uso de anticonceptivos y métodos de prevención del VIH/sida.

De esta manera, la colaboración del UNFPA en Cuba cambió poco a poco su dirección, dejando de enfocarse en temas de salud materno-infantil para abarcar acciones en planificación familiar, suministro y producción de anticonceptivos, educación sexual, y educación y comunicación en población, todos elementos fundamentales de la llamada “Salud Reproductiva”. En esta línea, a partir del año 1997, cuando comienza el quinto ciclo de asistencia y hasta la actualidad, la temática “Salud Reproductiva y Derechos Sexuales” ha sido formalmente contemplada como uno de los ejes de colaboración entre Cuba y el UNFPA (durante los años 2004-2007, la colaboración entre el UNFPA y el MINSAP se enmarcó en un proyecto general de “Apoyo a la calidad de los servicios de salud sexual y reproductiva”). Cabe mencionar que este nuevo enfoque reflejaba también la evolución del mandato global del UNFPA, que a partir de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo celebrada en septiembre de 1994, en El Cairo, contemplaría como uno de sus tres ejes de acción principales la Salud Reproductiva y Sexual.

Población y desarrollo

La capacitación en materia de población fue la actividad que inició la asistencia del Fondo a las instituciones cubanas en 1971. Desde entonces, la formación de recursos humanos y la ampliación del conocimiento acerca de los problemas de población han constituido un importante eje de la colaboración entre el Fondo y el Gobierno.

De conformidad con la prioridad nacional dada al mejoramiento de las estadísticas socio-demográficas, la asistencia del UNFPA se ha centrado en primer lugar en la creación y el fortalecimiento de capacidades de investigación y formación en temas de demografía, población y desarrollo. En esta línea cabe destacar el apoyo brindado al CEDEM para la consolidación de su capacidad científico-docente. Este contribuyó, entre otros aspectos, a proyectar la actividad del Centro hacia tres campos de trabajo: formación en población a nivel de pregrado y postgrado, investigación demográfica y en población y desarrollo sostenible; además de difusión y publicaciones en este campo. Asimismo, el Fondo contribuyó a fortalecer el trabajo de captación y análisis de datos demográficos, en particular mediante la capacitación en Cuba y al extranjero de miles de profesionales de la actual Oficina Nacional de Estadísticas e Información y de instituciones relacionadas.

Además, el UNFPA colabora en el desarrollo de estudios e investigaciones, así como la generación y publicación de datos socio-demográficos, los cuales han contribuido a fortalecer la integración de los factores de población en la planificación e implementación de las políticas de desarrollo del país. Un ejemplo significativo fue la asistencia brindada al Gobierno a mediados de la década de los 90 para mejorar la distribución territorial de la población y solucionar los desequilibrios en la distribución de la población económicamente activa, creados por las migraciones internas. En ese sentido, el UNFPA apoyó un estudio de los asentamientos de población - desarrollado por el Instituto de Planificación Física el CEDEM y la actual ONEI – y la formulación de recomendaciones relacionadas con la distribución territorial de la población. Asimismo contribuyó al desarrollo de metodologías para diseñar sistemas de asentamientos poblacionales deseable. Entre las contribuciones del Fondo se destacan también su aporte al establecimiento de un sistema de base de datos con estadísticas demográficas sociales y económicas desagregadas por territorio (nacional, territorial) y por género; su apoyo financiero y técnico a los Censos de Población y Viviendas de los años 1981 y 2002; y también al actualmente en preparación para su levantamiento en septiembre de 2012; su aporte a la realización de encuestas con alcance nacional como la Demográfica, las de Fecundidad en 1988 y 2009, la de Migraciones Internas en 1995, la de Salud Reproductiva en el 2001 y la de Envejecimiento en el 2011.

Igualdad de Género

La temática de equidad de género no fue contemplada formalmente como área de colaboración entre el UNFPA y Cuba hasta el ciclo que se firmó en el año 2008. No obstante, cabe mencionar que a finales de los años ochenta la Federación de Mujeres Cubanas participó en la elaboración del quinto programa de colaboración entre Cuba y el Fondo, garantizando de esta manera la toma en consideración de las problemáticas de las mujeres y de las cuestiones de género dentro de las actividades desarrolladas. Además, la FMC participó desde los años 90 en la realización de las actividades de información, educación y comunicación en población fomentadas por el UNFPA.

Asimismo, antes de convertirse en eje temático prioritario para la asistencia del UNFPA en Cuba, las cuestiones de género empezaron a ser consideradas como eje transversal dentro de las dos áreas principales de colaboración. Así, en los años 2004-2007 se consideraron las cuestiones de salud sexual y reproductiva desde una perspectiva de género, promocionando los derechos sexuales y reproductivos mediante el fomento de cambios culturales en las relaciones de género (a través de servicios de educación y comunicación social). Además, se aplicó el enfoque de género a las capacitaciones (formación de profesionales en temas de población y desarrollo con enfoque de género) y a las investigaciones (disponibilidad de información estadística desagregada por sexo, fortalecimiento de los conocimientos de las dimensiones de género), a fin de incorporar mejor estas cuestiones en las políticas públicas garantizando, de esta manera, una perspectiva de género en todas las esferas socioeconómicas.