Áreas de colaboración y contribuciones destacables (FAO)

Áreas de colaboración y contribuciones destacables:

Las contribuciones de la FAO al proceso de desarrollo de Cuba fundamentalmente han sido hacia el desarrollo agropecuario, el desarrollo agrícola, ganadero para el incremento de la producción de alimentos. Se destacan también la colaboración hacía el desarrollo forestal y los aportes en el desarrollo pesquero.

Fortalecimiento de la infraestructura institucional

Cabe destacar que en estos sectores la FAO ha ido apoyando de manera sistemática y constante el fortalecimiento de la infraestructura institucional del país. Esa colaboración se ha materializado tanto a través de su asistencia técnica-material en el proceso de desarrollo de instituciones de investigación, formación y capacitación, como su contribución al desarrollo de normativas y políticas sectoriales. Ejemplos sobresalientes de tal cooperación en cuanto al fortalecimiento de la infraestructura institucional de investigación y capacitación del país son el ”Proyecto Cuba 1”, desarrollado durante los años 1964-69, el cual contribuyó a establecer los programas de investigación agropecuaria y forestal de la Estación Experimental Central Agronómica de Santiago de las Vegas (actual Instituto de Agronomía de la Academia de Ciencias); los aportes de la FAO en la creación del Centro de Investigaciones y Capacitación Forestales, entre 1969 y 1974; el fortalecimiento del Centro de Investigaciones Pesqueras, del Ministerio de la Industria Pesquera, entre 1972 y 1977; el fortalecimiento del Instituto de Investigación de la Industria Alimentaria, entre 1973 y 1981; la instalación del Instituto de Investigaciones de Riego y Drenaje, del MINAG, entre 1976 y 1982; entre otros. A nivel normativo cabe subrayar los aportes de la FAO en la elaboración de la nueva Ley Forestal en 1996, documento estratégico para el ordenamiento forestal del país, y el proyecto “Diseño de un programa nacional de lucha contra la desertificación y la sequía”, desarrollado entre 1998 y 2001 con el CITMA.

Acceso a experiencias y conocimientos técnicos

Asimismo, con la premisa de que el acceso a la información conlleva sostenibilidad, la FAO ha hecho hincapié de manera constante en la promoción del acceso a experiencias y conocimientos técnicos. Eso mediante el auspicio de misiones de especialistas cubanos al exterior, la organización de talleres y conferenciasa nivel nacional, regional e internacional, así como la donación de publicaciones a diferentes instituciones del país, entre esas 14 cooperativas UBPC donde se abrieron salas de lectura, gracias al envío de 4000 libros de fácil lectura desde la sede de la FAO. Como parte de tales esfuerzos se destaca la existencia, desde 1968, de un servicio de Biblioteca dentro de la oficina de la FAO en la Habana, el cual fue complementado a partir de 2002 por una Biblioteca virtual con acceso a la Biblioteca Central de la sede de la FAO y servicios de Internet. La Biblioteca funciona como un centro de información en todo lo referente a la Agricultura y a la Alimentación, con una colección aproximada de 25 mil volúmenes publicados por los órganos de trabajo de la FAO. Desde su fundación, unas decenas de miles de usuarios (en su mayoría investigadores, estudiantes, docentes, especialistas y técnicos) se han beneficiado con sus servicios de consulta y búsqueda de información.

Desarrollo agropecuario y garantía de la seguridad alimentaria

Desde los primeros años de su colaboración con Cuba y hasta hoy, la FAO ha ido apoyando las prioridades nacionales relacionadas con el desarrollo agropecuario y la garantía de la seguridad alimentaria. En respuesta a la prioridad marcada a partir de los años sesenta de incrementar el área cultivada para mejorar el suministro de alimentos a la población y reducir la dependencia externa, la FAO contribuyó al aumento de la superficie bajo riego mediante su apoyo, por ejemplo, a la instalación y a las actividades del Instituto de Riego y Drenaje (se introdujeron técnicas de diseño y manejo de riego localizado que no existían en Cuba antes de 1982) y su colaboración en la lucha contra la salinidad de los suelos, en particular en las provincias de Guantánamo y Holguín.

Entre las contribuciones de la FAO en la diversificación de la producción agrícola y el incremento de los cultivos no cañeros, se destacan la asistencia técnica al empleo de semillas de mayor calidad (mejoramiento del servicio de inspección y certificación de semillas, producción de semillas de soya, papas, tomate) y a la lucha contra plagas que afectan varios cultivos, como el moho azul del tabaco (1981-1984) o la plaga “Thrips Palmi Karmy” que apareció en 1997 y dañó severamente 17 cultivos.

En apoyo a la prioridad de producción ganadera hacía el incremento de la oferta de alimentos proteicos de origen animal, la FAO contribuyó a desarrollar las investigaciones en pastos y la producción forrajera, como base para la alimentación animal, mediante el apoyo a la creación y el fortalecimiento, en 1982, del Instituto de Investigaciones de Pastos y Forrajes dentro del MINAG. También colaboró en el mejoramiento genético de varias especies ganaderas a través de la introducción de técnicas reproductivas como la inseminación artificial y el trasplante de embriones. Además, la organización apoyó la política sanitaria nacional de prevención y combate de enfermedades como la peste porcina clásica o la encefalopatía espongiforme bovina.

Asimismo, la FAO ha prestado una atención priorizada a la producción de alimentos inocuos y de calidad con el fin de garantizar un nivel satisfactorio de nutrición de la población. Entre sus contribuciones mayores resaltan la asistencia brindada entre 1973 y 1981 al Instituto de Investigación de la Industria Alimentaria, del MINAL, con el objetivo de apoyar la modernización del manejo de la carne y los procesos industriales. Resultado de esta ayuda fue la creación del Instituto para el Desarrollo de la Industria Cárnica. Otras prioridades han sido el fomento de la investigación y el desarrollo de tecnologías para la producción de leche y sus derivados, mediante el establecimiento del Instituto para el Desarrollo de la Industria Láctea; y su colaboración con el MINSAP en cuestiones de vigilancia alimentaria (detección de contaminantes alimentarios y calidad de las dietas).

Actualmente, la organización está apoyando la modernización de una planta láctea de considerablñe tamaño en la Provincia de Pinar del Rio, como parte de un programa interagencial de asistencia al plan nacional de control de anemia.

Desarrollo forestal

Otra área para la cual las autoridades cubanas solicitaron la colaboración de la FAO, fue el respaldo al programa nacional de desarrollo forestal, encaminado principalmente a la recuperación de los bosques a través del fomento de plantaciones forestales y el mantenimiento de los bosques. Ejemplos destacables de esa colaboración fueron el apoyo dado, entre 1969 y 1974, a la organización del Centro de Investigaciones y Capacitación Forestales, entonces recién creado, el cual dio origen a varias investigaciones y trabajos relacionados con el ulterior crecimiento de la actividad forestal, como es la ordenación de bosques, que posibilitó incrementar la producción forestal al mismo tiempo de aumentar la superficie boscosa; la asistencia prestada entre 2000 y 2004 en el diseño de un Programa y de una Estrategia Nacional contra incendios; así como la elaboración y aprobación en el país de la Ley Forestal. En estos momentos la FAO apoya un total de nueve proyectos en el área forestal, como parte del Mecanismo de Apoyo a los Programas Forestales Nacionales.

Desarrollo pesquero

La FAO proporcionó también su asistencia en el sector pesquero, donde los esfuerzos del Estado cubano miraban a modernizar e incrementar su producción para aumentar el consumo de pescado entre la población. La organización contribuyó al desarrollo pesquero mediante la introducción de nuevas técnicas como la de “marcado de camarones” (que consisten en la ubicación y señalización de las zonas de emigración de camarones para incrementar el nivel de captura de esas especies) o la tecnología de cultivo integral del langostino, además de actividades de fortalecimiento institucional y capacitación de personal tales como su apoyo al Centro de Investigaciones Pesqueras, entre 1972 y 1977 (incluido el desempeño de investigaciones biológicas sobre las poblaciones de peces y crustáceos de interés para la pesca cubana), y su asistencia al Centro de Investigaciones de la Empresa Nacional de Acuicultura, entre 1981 y 1985 (que permitió posteriormente el mejoramiento genético de tilapias). Cabe señalar también los aportes de la FAO en el desarrollo de la acuicultura (costera y en agua dulce), la cual fue priorizada por el Gobierno a partir de 1989 debido a las restricciones que gravaban sobre la pesca en alta mar. Como respuesta a los daños causados por los huracanes de la temporada 2008, la Organización prestó apoyo, con recursos del gobierno de Noruega, a la recuperación de la producción acuícola en la Isla de la Juventud.

Otras áreas de colaboración

La asistencia de emergencia ha sido un componente adicional y permanente de la colaboración de la FAO en Cuba, que ha tenido el objetivo de rehabilitar la producción agrícola y asistir a los agricultores y las comunidades rurales afectadas por desastres naturales.

Otro aspecto de la colaboración entre FAO y Cuba es la contribución del país, a partir del año 2000, a la iniciativa de la cooperación Sur-Sur de la FAO, promovida en el marco del Programa Especial de Seguridad Alimentaría, la cual se materializó con el envío de especialistas cubanos del sector agropecuario a varios países como Cabo Verde, Guinea Ecuatorial, Guinea Bissau, Haití, y otros del área del Caribe, que solicitaron apoyo para emprender actividades encaminadas a garantizar la seguridad alimentaria.