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ÚNETE: “El conocimiento es básico para el empoderamiento de la mujer”

FAO/Cuba / 
08.12.2017

El proyecto “Apoyo al Fortalecimiento del Sistema de Innovación Socio-Productiva del Sector Ganadero en Cuba” ha priorizado el empoderamiento de mujeres jóvenes.

Son inmensas las sabanas de San Martín de los Llanos, capital ganadera del Departamento de Meta, en Colombia; pródigas las corrientes de agua que riegan selvas, sabanas naturales y antiguos bosques de San José del Guaviare, en muchos de los cuales hoy crecen pastos.
Hasta allí, donde la belleza del paisaje es tanta que puede sofocar, llegaron las cubanas, Jahel Echeverría y Elenis Hernández, Directora una y especialista la otra del Instituto de Investigaciones de Pastos y Forrajes de la mayor de las Antillas, para acceder a los procesos de capacitación vinculados al proyecto “Apoyo al Fortalecimiento del Sistema de Innovación Socio-Productiva del Sector Ganadero en Cuba”, que ejecuta la FAO en la Isla.


Durante cinco días Jahel y Elenis, desandaron las fincas “Camagüey”, “La Bendición”, “Nuevo Caney” y “Caño Hondo” con el propósito de realizar un reconocimiento técnico de experiencias diversas en la adopción e implementación de sistemas silvopastoriles (SSPI).

Además, como parte del Primer Foro Lácteo “Villavicencio”, las expertas cubanas profundizaron en aspectos de genética, salud animal y manejo, que influyen en la calidad de la leche, así como en temas de bioseguridad como factor de riesgo, métodos de conservación y la utilización de esos sistemas silvopastoriles como vía para producir leche ecológica.
Inclusividad como valor de impacto
Una de las experiencias más significativas, cuenta Elenis Hernández, fue la visita a Nuevo Tolima, donde, acompañadas por Arnold Camilo Gutiérrez, consultor colombiano de FAO para asistir al proyecto, conocieron de la metodología para evaluar el impacto de los proyectos en cuanto a desarrollo generado, creación de nuevos empleos, participación de mujeres y jóvenes y visibilización.
“También recibimos información sobre lo que ha avanzado la FAO en Colombia en SSPI para transformar la ganadería extensiva e interactuamos con funcionarios de la Federación Colombiana de Ganaderos sobre modelos para la transición de la ganadería convencional a una sostenible en armonía con la naturaleza, lo cual se imbrica con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2 (Hambre Cero) y 12 (Producción y consumo sostenibles)”, agregó.
La posibilidad de compartir estas experiencias, según Elenis Hernández, potencia la perspectiva de avanzar a nivel global, regional y local hacia la seguridad y soberanía alimentarias ya que aporta conocimientos que permiten diversificar los enfoques en la producción de carne y leche, fuentes esenciales de proteínas, de manera sostenible.


“E inclusiva, añade. Que de los beneficiados por la capacitación, la mayoría seamos mujeres, es muestra del valor que la FAO, tanto en Cuba como a nivel global, le da a la perspectiva de género, y a la intención de incrementar capacidades de liderazgo para las mujeres y los jóvenes. Ambos son esenciales en el desarrollo, no solo del espacio rural, sino de todos los componentes de los sistemas agropecuarios, incluyendo la actividad científica.
“Las mujeres necesitan ser educadas en el conocimiento de sí mismas, de sus potencialidades, no como un acto de vana rebeldía, sino como un saber que es necesario para el desarrollo de su individualidad y de su participación social. Desde ese punto de vista, el intercambio enriqueció la perspectiva de ambos países, con un sentido de fraternidad, por un bien común. Se logró la integración, compartir saberes. Los colegas colombianos reconocen la entereza, la fuerza y el papel protagónico de las mujeres cubanas y, en general, vislumbran un nuevo paradigma en la vida de la mujer”.
Al evaluar las lecciones aprendidas, Elenis Hernández, destaca la visión de transdiciplinariedad de los procesos. “Un enfoque integral y holístico valora el papel de la tierra, del trabajo, el capital y del ser humano como centro de las actividades. En ese contexto, la mujer es pilar indispensable para la participación de las comunidades y garantizar el relevo familiar en las fincas, lo cual dota de sostenibilidad a los sistemas silvopastoriles, en un momento en que los efectos del cambio climático constituyen un freno para asegurar la producción de alimento animal.”
Así, en opinión de la joven experta, la gira de capacitación impulsa la multiplicación de ese modo de asumir el desarrollo de la ganadería, y apoya el empoderamiento de las mujeres que reciben los conocimientos técnicos, dándoles así, mayor fortaleza en su posición en el campo.


“Un ejemplo concreto se aprecia ya en la provincia de Las Tunas, donde hace apenas una semana se implementó una parcela demostrativa en el área beneficiaria del proyecto. Entonces, la asistencia técnica tendría también entre sus propósitos dar seguimiento generacional que avale la permanencia en el tiempo de los sistemas silvopastoriles y garantice el relevo familiar. Por eso, próximamente se reunirán grupos de decisores para generar réplicas de los SSPI e impulsar eventos o talleres que promuevan la igualdad de género en el sector ganadero”.