Foto: Ariel Cecilio Lemus (Tomada de Granma)

La educación en la ruta de una agenda

Lissy Rodríguez Guerrero (Tomado de Granma) / 
14.02.2018

Una mirada al cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible desde los distintos niveles de enseñanza en Cuba trascendió en el Congreso Universidad 2018.

En un panorama mundial preocupante, de extrema pobreza, millones de niños sin alfabetizar, déficit de maestros, la meta de una educación inclusiva, equitativa y de calidad durante toda la vida constituye requisito indispensable al que ningún país del mundo debe renunciar, sobre todo si se tiene en cuenta que solo el 70 % de los niños de los países de bajos ingresos terminarán de cursar la escuela primaria en 2030.
El dato trascendió este martes en el panel Sistema educativo cubano y la Agenda 2030, que como parte de la agenda del 11no. Congreso Internacional de Educación Superior Universidad 2018, puso sobre la mesa los logros que ostenta en el sector la Mayor de las Antillas, país que logró lo objetivos globales de la Enseñanza para Todos en el periodo 2000-2015, y que dedica el 23% de su presupuesto para garantizar los aseguramientos de cada curso escolar, según estadísticas ofrecidas por la ministra del ramo Ena Elsa Velázquez Cobiella.

En un país donde estudian hoy casi 2 millones de niños, adolescentes y jóvenes, no obstante, sigue siendo un desafíos la calidad de la enseñanza, y sobre todo –al decir de la titular del ramo- la formación de hombres de bien, capaces de aprovechar las grandes potencialidades tecnológicas en aras de servir al país. Es por ello que constituye una prioridad garantizar la continuidad de estudios y la formación y superación permanentes, en un sistema que cuenta con más de 60 mil másteres y más de 1 300 doctores, aportó Velázquez Cobiella.
Marlen Triana Mederos, directora nacional de la Educación Especial, se refirió a la prioridad que otorga el gobierno cubano a la educación de niñas y niños de las zonas rurales y los más de 33 mil alumnos con necesidades educativas que asisten a las escuelas especiales. Asimismo, ponderó los resultados positivos alcanzados por el Programa Educa a tu Hijo, en el orden socioafectivo, físico-motor, en el lenguaje y la comunicación, y la esfera intelectual.
Si bien las cifras no alcanzan a describir el esfuerzo de los docentes y las familias, es válido resaltar que entre 150 y 180 estudiantes con discapacidad visual, auditiva y físico motora ingresan a la educación superior y anualmente más de 1000 educandos con discapacidad intelectual se incorporan a un empleo. De igual forma, la atención ambulatoria y hospitalaria es una prioridad para la educación cubana.
Todo ello es posible gracias a los fuertes vínculos con las asociaciones de personas con discapacidad, organismos y organizaciones, puntualizó Triana.
Por su parte, Eugenio González, director de la Enseñanza Técnica Profesional (ETP), se refirió a los principios de una formación que pondera la integración con el entorno laboral, el carácter activo del estudiante en el aprendizaje, y la vinculación de profesores y especialistas de la producción en ese proceso.
Entre los resultados de este nivel de enseñanza, destaca la capacitación de más de 23 mil profesionales del sector no estatal de la economía, la preparación en oficios de más de 7 000 internos en los centros penitenciarios, y la graduación como promedio de más de 45 000 estudiantes anualmente.
Por su parte, la doctora Silvia Navarro, directora del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas, abordó las principales características y resultados del tercer perfeccionamiento del sistema nacional de educación, un ejemplo de cómo Cuba puede ser también, en materia de actualización constante de sus programas, un modelo al que mirar.
El Congreso Universidad 2018 continúa mañana con un amplio programa de actividades, que contempla temáticas como la extensión universitaria, la evaluación de la calidad, ciencia y tecnología, las perspectivas de la Educación Superior, entre otros.