Cuba, ejemplo en la mitigación del cambio climático en la agricultura

AIN/PL / 
03.04.2013

La representante del PNUD en Cuba destacó los programas cubanos para reducir las vulnerabilidades relacionadas con el cambio climático en el sector agropecuario.

La Habana.-Los programas cubanos para reducir las vulnerabilidades relacionadas con el cambio climático en el sector agropecuario pueden ser aplicados con éxito en otras naciones del mundo, opinó este martes una experta de Naciones Unidas.

Bárbara Pesce-Monteiro, Coordinadora Residente en Cuba y representante del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), destacó el alto rigor científico y carácter multidisciplinario de esos resultados, en la apertura del taller de inicio del proyecto BASAL, en el hotel Meliá Habana.

Esta última iniciativa tiene el nombre de Bases Ambientales para la Sostenibilidad Alimentaria Local, y significa otro esfuerzo del país por su desarrollo sustentable.

Pesce-Monteiro señaló que esta es una de las estrategias prioritarias del país para lograr la seguridad alimentaria, disminuir las importaciones y elevar el nivel de vida de la población , dado el incremento sostenido de la temperatura, el nivel del mar, la ocurrencia de inundaciones, sequía y otros fenómenos asociados.

Indicó que el PNUD implementó proyectos de colaboración con Cuba en temas referidos a temas ambientales y a la seguridad alimentaria.

Roberto Pérez, director del proyecto BASAL, explicó a la AIN que las acciones se desarrollarán en las localidades de Los Palacios, de Pinar del Río; Güira de Melena, en Artemisa, y Jimaguayú, de Camagüey, territorios dedicados a la producción de arroz, hortalizas y leche, respectivamente.

Manifestó que las experiencias serán replicadas en otros 30 municipios con características climáticas y de producción agropecuaria similares a la de esos tres.

Durante su ejecución se trabajará en el diagnóstico del estado y uso de los recursos naturales, las prácticas agrícolas locales utilizadas, el manejo integrado de plagas, la capacitación de los productores y el empleo de la agrometeorología, entre otros temas.

Reconocen esfuerzos de Cuba por su sostenibilidad alimentaria

La prioridad que otorga Cuba al incremento de su producción agrícola fue destacada hoy por representantes de la Unión Europea (UE) en un taller sobre sostenibilidad alimentaria.

Herman Portocarero, embajador de la Delegación de la UE en Cuba, destacó la cooperación de esa región con la isla en cuestiones medioambientales y de adaptación al cambio climático.

Portocarero aseguró a Prensa Latina que esta colaboración es fructífera para todos, pues ambas partes aprenden y comparten experiencias.

También resaltó la labor del proyecto Basal, sobre cuyos desafíos y metas debaten aquí expertos cubanos y extranjeros.

Basal es liderado por la Agencia de Medio Ambiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, y es implementado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Anne Sophie Houee, agregada de la delegación de la UE en Cuba, consideró que este proyecto podría ser emblemático para la isla y señaló su elevado nivel científico y la capacidad de sus actores.

La actividad agropecuaria en Cuba está directamente afectada por el cambio climático, en particular por los intervalos de sequías y lluvias extremas, el aumento de la temperatura mínima del aire y una mayor incidencia de plagas y enfermedades.

La agricultura cubana también sufre con el aumento del nivel del mar, que ha salinizado aguas subterráneas y el suelo, además de inundar algunas zonas costeras.

Basal considera ese y otros factores que limitan la producción nacional de alimentos básicos, pues encontrar una solución al problema es un tema de máxima prioridad para Cuba.

El proyecto promueve las medidas de adaptación a las nuevas amenazas y capacita a los actores claves en la agricultura, tanto para la planificación como para la toma de decisiones.