Foto: Sheyla Delgado Guerra di Silvestrelli/FAO Cuba

Una zona “Rayo Activa” por el Día Mundial de la Alimentación

Sheyla Delgado Guerra di Silvestrelli/FAO Cuba / 
04.09.2018

Experiencias agroecológicas y de educación agroambiental, degustaciones, bodypaintings, entre otras actividades, protagonizaron el diálogo entre arte y responsabilidad social.

En Cuba ya se celebra el Día Mundial de la Alimentación 2018. La Zona Rayo Activa marcó el inicio del calendario de acciones para vivir la edición cubana de una fiesta global por un mundo Hambre Cero.

La Zona Rayo Activa de este 31 de agosto tuvo más agua de la que cupo en los pronósticos. Pero “para los agricultores es una suerte siempre que llueva”, acotó a los presentes Marcelo Resende, Representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Cuba, durante las palabras inaugurales de la quinta edición de ese espacio donde las artes confluyen siempre en función del desarrollo sostenible.

Experiencias agroecológicas y de educación agroambiental, degustaciones, bodypaintings, la fotografía como plataforma de reflexión, entre otras actividades, protagonizaron este viernes el diálogo entre arte y responsabilidad social.

Los colaboradores tradicionales del proyecto y los que llegaron por primera vez, volvieron a llenar de vida el que antes fuera un emplazamiento yermo en la calle Rayo No.106 entre Zanja y Dragones, en el capitalino municipio de Centro Habana. Locación a la cual debe su nombre esa zona.

Se trata de una iniciativa promovida por Tercer Paraíso Cuba y la Galeria Arte Continua, del artista italiano Michelangelo Pistoletto, que en su más reciente edición tuvo como promotor principal a la FAO, en un esfuerzo común por sensibilizar a la comunidad sobre la agricultura sostenible y la alimentación sana. Y muy conectada a ellas, la feria cultural de experiencias puso sobre la mesa una reflexión mayor: la del autocompromiso de todos y todas en aras de que cada acción en nuestra cotidianidad impacte —para bien— en la construcción colectiva de un mundo más digno, que es decir también un Mundo Hambre Cero.

Resende, en nombre de la FAO, reconoció cuánto ha hecho Cuba por garantizar la seguridad alimentaria y su voluntad política de seguir avanzando hacia la soberanía en este tema. En ese sentido, subrayó la relevancia de que en el actual Proyecto de Constitución de la República se ratifique la alimentación como una prioridad en la agenda de país, al tiempo que se establezca como un derecho legítimo y universal para cubana y cubano.

La “zona” de interacción sociocultural en cuestión activó así el que devino espacio de lanzamiento en el país de la Jornada por el Día Mundial de la Alimentación (DMA), una celebración global que cada 16 de octubre rememora la fundación de la agencia líder de la lucha contra el hambre en el mundo.

Al compartir el tema del DMA 2018: “Nuestras acciones son nuestro futuro. Un mundo Hambre Cero para 2030 es posible”, el Representante de esta Organización en La Habana insistió en que “para Cuba el hambre no es un problema”; de ahí que la nación “pueda celebrar de cabeza erguida la Jornada por el Día Mundial de la Alimentación”.

Junto a Tercer Paraíso, Arte Continua, el Consejo de Artes Plásticas de Centro Habana, el equipo de la FAO en Cuba y los colaboradores de la Zona Rayo Activa, se sumaron a la celebración varias agencias del Sistema de las Naciones Unidas, entre ellas PMA y UNICEF. Esta última encabezada por su Representante en la Isla, María Machicado.

Incluso con la lluvia persistente, el espacio logró aunar —en una misma dirección— creatividad, talento y responsabilidad social, bajo la premisa de “enseñar involucrando”. Lo que se traduce en que, para lograr la Generación Hambre Cero de cara a 2030, es preciso hacer partícipes de los procesos cotidianos orientados a esa meta a los niños y niñas de hoy, y promover así el compromiso individual para un desafío común.