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ÚNETE: Nuevas alternativas comunitarias

Lisandra Chaveco / 
12.12.2016

Alianza por la No violencia de género incluye procesos de empoderamiento y autoestima femeninos.

La Habana.- Desde el trabajo comunitario, actores sociales del municipio Cerro, en la capital cubana, se sumaron a las acciones de la Campaña ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas como parte de los 16 Días de Activismo por la No Violencia de Género.
En un encuentro celebrado el 6 de diciembre en la sede del Taller de Transformación Integral del Barrio (TTIB) Atarés-El Pilar, varias personas se pronunciaron a favor de la incorporación de nuevas alternativas para la prevención de las diversas formas de violencia que viven las mujeres por el hecho de ser mujer.

A través de la práctica de la biodanza y la estimulación de vivencias integradoras, el colectivo del TTIB se propone romper viejos mitos e involucrar cada vez a más personas en la promoción de una Cultura de Paz.

Metodologías alternativas

La iniciativa de la profesora Yaizell Urra Doce y del Grupo de Reflexión de Mujeres “No a la violencia de género: una respuesta efectiva al VIH/sida”, apuesta por la sensibilización contra la violencia y la estimulación de procesos de empoderamiento y autoestima femeninos.

Se trata de “una metodología simple que facilita la conexión de cada uno consigo mismo, a través de vivencias inducidas por la danza, la música y situaciones de encuentro en grupo”, explicó Urra.
Según la especialista, su capacidad de generar emociones, creatividad artística y de vida, autoconfianza, alegría, automotivación y optimismo, la convierten en una vía efectiva para tratar la violencia desde lo positivo.
Para Amparo Toyo, coordinadora del TTIB, “se trata de un método novedoso que nos permitirá transformar aptitudes, ideologías y lógicas de funcionamiento en los espacios afectivos o físicos donde socializan las personas vinculadas al proyecto, como centros laborales o de estudio, hogares y entre parejas”.
La intención es tener en cuenta las desigualdades entre mujeres y hombres, así como la prevención de la violencia, y a la vez limitar las miradas estereotipadas a las realidades sociales como resultado de la cultura patriarcal, agregó.

Un esfuerzo de décadas

Desde la década de los años 90 del siglo XX, los TTIB han impulsado a nivel comunitario el abordaje de temas como violencia de género, masculinidades, cooperativismo, autoestima y alimentación sana de adultos mayores.
Por su parte, el Grupo de Reflexión de Mujeres “No a la violencia de género: una respuesta efectiva al VIH/sida” surgió a inicios de esta década como resultado de un proyecto del Centro Nacional de Prevención de las ITS/VIH-sida con el apoyo del PNUD, principal receptor del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria.
El Grupo de Reflexión mereció en 2015 el Premio ÚNETE al Compromiso con la Igualdad y la No violencia de Género que entrega el Sistema de las Naciones Unidas en Cuba a actores sociales y personalidades con un aporte relevante a favor de los derechos de las mujeres y las niñas y contra la violencia machista.