Conferencia Mundial: Inclusión Social de las Mujeres: de Beijing a Post 2015

Nota de Prensa UN / 
16.06.2015

Mujeres políticas, activistas e investigadoras de todas las regiones revisaron los avances en torno a la Plataforma de Acción de Beijing.

Del 6 y 8 de mayo, en Buenos Aires, Argentina se realizó la Conferencia Mundial “Inclusión Social de las Mujeres: de Beijing a Post 2015” contó con la presencia de mujeres políticas, activistas e investigadoras de todas las regiones, que se dieron cita para revisar los avances en torno a la Plataforma de Acción realizada en septiembre de 1995 en Beijing, China.

La Conferencia Global  hizo parte de una serie de eventos que se celebran durante todo el año en el mundo para conmemorar el 20 aniversario de la Plataforma de Acción de Beijing, creada por representantes de 189 gobiernos y la participación de 30.000 activistas para promover "el empoderamiento de todas las mujeres, en todas partes" y acabar con la desigualdad de género. La Conferencia fue organizada por el Gobierno Argentino, ONU Mujeres y PNUD con el objetivo de analizaros desafíos persistentes que enfrentan las niñas y las mujeres en situación de pobreza, exclusión y vulnerabilidad en todo el mundo.

La sesión inaugural del evento, contó con la presencia de la Ministra de Desarrollo Social de Argentina, Alicia Kirchner,  la Administradora del PNUD, Helen Clark, y la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka.

Helen Clark en sus palabras destacó que: “La Plataforma de Acción de Beijing sigue teniendo la misma importancia que tenía cuando fue aprobada, durante la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en 1995.(…).Hoy, en 2015, se presentan nuevas oportunidades para establecer un programa transformador para las mujeres. La plena igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres deben ocupar un lugar central entre los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible.” La Administradora del PNUD planteó que a pesar del progreso realizado en todo el mundo existen varias áreas pendientes para el desarrollo humano;  “más de 1.200 millones de hombres y mujeres viven en condiciones de extrema pobreza. Si bien ha aumentado el número de mujeres con empleo remunerado, las mujeres están representadas de forma desproporcionada en el escenario del empleo vulnerable. En el mundo, las mujeres ganan, en promedio, un 24 por ciento menos que los hombres.  En general, las mujeres tienen menos probabilidades de acceder a un buen trabajo, a los recursos y al crédito formal que los hombres”.  

La Conferencia Global transcurrió durante 3 días con mesas y sesiones en el que las mujeres presentes  dialogaron sobre estos y otros retos.  La situación del empleo de las mujeres fue uno de los temas centrales, se señaló la necesidad promover y fortalecer el empleo de calidad, formal y en el marco del trabajo decente

La Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, planteó que “sabemos que la mayoría de las mujeres trabajan en el sector informal. Con empleos mal pagados, en trabajos de baja calidad y sin protección. Más de tres cuartas partes de los empleos de las mujeres son informales en las regiones en desarrollo. Estos puestos de trabajo no están cubiertos por la legislación laboral y tienen una alta carencia de protección social. Por ejemplo, el 83 por ciento de los puestos de trabajo de los trabajadores domésticos son ocupados por mujeres, y más de un tercio de ellos no tienen derecho a protección de la maternidad”. En el mismo sentido se refirió la Ministra del Servicio Nacional de las Mujeres (SERNAM) de Chile, Claudia Pascual Grau, que, a pesar los avances de su país, "las mujeres siguen siendo las más pobres, aunque la presidenta Michelle Bachelet se ha propuesto la redistribución del ingreso. En Chile, la mayoría de las personas son mujeres y, por lo tanto, no se puede ignorarlas" y destacó la importancia de la reforma laboral que apunta a achicar la brecha salarial y a aumentar la presencia de las mujeres en el ámbito sindical.

En este sentido, se señaló la urgente necesidad de incluir la perspectiva de género en los sistemas de protección social con énfasis en la atención a las mujeres a lo largo de todo su ciclo de vida, garantizando la seguridad social para todas las mujeres independientemente de su tipo de actividad productiva y reproductiva, y realizando los ajustes presupuestarios necesarios para tal fin, Phumzile Mlambo-Ngcuka, celebro algunas experiencias en este sentido:   “Camboya, Costa Rica, Mauricio y Sri Lanka han reducido el gasto en seguridad y el gasto militar y redirigieron dichos recursos para financiar el sistema de protección social, así mismo Bolivia (Estado Plurinacional de) y Botswana han utilizado los ingresos generados por la extracción de recursos naturales para financiar sus sistemas de protección social

Asimismo se señaló, en casi todos los paneles, la necesidad de reconocer, reducir y redistribuir el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado como un elemento central para la igualdad de género y la reducción de la pobreza intergeneracional.  En este sentido Lorena Cruz Presidenta del INMUJEREs de México, remarcó que la “escasez de tiempo a causa de este trabajo, que no se paga, afecta mayoritariamente a las mujeres y niñas. Esto nos lleva a pensar soluciones de políticas públicas, porque esta escasez de tiempo hace imposible para las mujeres pensar en un ingreso propio, en tener autonomía y poder de decisión“ y por su parte Helen Clark planteó que “las mujeres también sufren de lo que podría denominarse “pobreza de tiempo”, ellas soportan una carga desproporcionada de tareas no remuneradas que no les permite contar con el tiempo necesario para ocuparse de su trabajo, procurarse el sustento, recibir educación y formación, y participar en la vida pública.”

El acceso, uso y cuidado de activos como tierras productivas, el crédito, los recursos naturales, los medios de producción y las tecnologías de la información y servicios; como educación, agua, saneamiento y energía para lograr la autonomía económica de las mujeres y reducir las desigualdades económicas estructurales de género fueron otros de los puntos nodales de la Conferencia, Patricia Chaves, del Espacio Feminista, Brasil se preguntaba “¿Cómo podemos liberar a las mujeres de la pobreza? Permitiendo que accedan a la educación, a las tierras, a su tenencia, que hagan parte y sean influyentes en las políticas sociales, porque las mujeres también viven la discriminación cuando no cuentan con los aspectos anteriores”.  

Las privatizaciones y el recorte del gasto de los servicios públicos manifestó Alice Mary Higgins, integrante del Comité Ejecutivo a cargo de Pobreza y Exclusión, European Women’s Lobby, es uno de los factores  coadyuvantes de la pobreza de las mujeres, "En el sector público las mujeres no solo son usuarias, sino también empleadas. La tercerización trae aparejada la precarización laboral", subrayo Higgins. Asimismo, Relinda Sosa Pérez, promotora social de la Confederación Nacional de Mujeres Organizadas por la Vida y el Desarrollo Integral (CONAMOVIDI) de Perú planteó “Las mujeres necesitamos servicios de educación, salud, pero de calidad y estos servicios -que son derechos- están siendo privatizados. El Estado está cada vez más lejos, porque terceriza. Entonces, los servicios terminan siendo para quienes tienen dinero".

Por su parte, Gloria Bonder Directora de Prigepp-Flacso, resaltó la importancia de avanzar hacia nuevos modelos de desarrollo que tomen en cuenta las desigualdades que enfrentan las mujeres en la construcción de la Sociedad de la Información y del Conocimiento y la necesidad de superarlas desde el campo de la formación, la investigación y las políticas.

El rol de las mujeres como agentes transformadores de cambio cultural fue otro de los temas transversales de los diálogos, se destacó la necesidad de fortalecer sus acciones colectivas y proyectos individuales, asignando recursos a los movimientos sociales y redes de mujeres. “En Somalia, la destrucción de la guerra produjo una gran devastación económica que asumieron las mujeres. Fueron ellas quienes se pusieron sobre sus hombros la carga del sustento familiar, salieron al sector informal en condiciones de marginalidad y vulnerabilidad”, Faiza Mohammed, Directora de Igualdad Ya (Equality Now)  por su parte Relinda Sosa Pérez, de Perú planteo la necesidad de “reconocer el trabajo de las mujeres en sus comunidades y en las políticas públicas y garantizar que sus voces y decisiones sean incluidas en las políticas públicas  locales, sub nacionales y nacionales.”

En este sentido, las participantes de la Conferencia Global promovieron la necesidad de repensar el desarrollo rural, Fatou Sarr, académica de Senegal planteaba que: “Las mujeres en Senegal hacen el 70% de trabajos de la huerta, pero son las más pobres. ¿Cómo sumarlas a la gran producción agrícola? Se necesita una reforma agraria en la que tengan acceso a la tierra y a maquinarias. Ellas en el centro de una transformación estructural, en la que se ponga en perspectiva la relación de dominio con el norte”.

El cambio climático y los desastres relacionados con el clima y su impacto en la persistencia de la pobreza de las mujeres y las niñas fueron otros de los puntos nodales de los diálogos y acuerdos de la Conferencia Global, y se recomendó a los Estados y las Organizaciones de Naciones Unidas a reconocer la importancia central del papel de las mujeres en el manejo de los recursos naturales y la protección del medio ambiente, y a trabajar para asegurar su participación plena en el debate sobre el cambio climático y políticas de mitigación, adaptación y resiliencia al cambio climático, y Bolanle Adetoun, Comisión Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS) planteaba: “Debemos defender el sistema familiar para desarrollar la tolerancia, el juego limpio para así fortalecer la resiliencia de mujeres y niñas. Cuando haya familias, si hay un conflicto seremos más resilientes”.

Asimismo se recomendó a los actores nacionales e internacionales a reconocer los efectos diferenciados de las crisis y los conflictos sobre las mujeres y niñas, Eugenia Piza López Team Leader del Área de Género del PNUD para América Latina y el Caribe señaló que: “en Bosnia, Colombia, Kosovo, Nepal, Tayikistán y Timor Leste las investigaciones demuestran que las mujeres participan más activamente del mercado de trabajo durante los conflictos, que por lo general, son mal pagos, poco cualificados y con tareas habituales del hogar, estas actividades, en condiciones extremas, son el resultado de la capacidad de resistencia de las mujeres y sus familias. Sin embargo, las iniciativas de recuperación post conflicto no comprenden las múltiples y diversas opciones económicas de las mujeres y, en muchos casos,  refuerzan los estereotipos de género, y la ausencia de autonomía económico, física y política” En este sentido, se propuso promover políticas para permitir la recuperación y reducir la pobreza y la vulnerabilidad de las mujeres en entornos de conflicto que cuenten con análisis y una perspectiva de género, a su vez se hizo un llamamiento a toda la comunidad internacional a actuar de manera oportuna para evitar escalamientos que empeoren las situaciones de las mujeres y niñas y garantizar la vida, seguridad y dignidad de las mujeres refugiadas y desplazadas así como de las mujeres de las comunidades receptoras.

Las participantes hicieron un llamamiento y destacaron, en todos los paneles, la necesidad urgente de repensar, articuladamente, las dimensiones no económicas y de relaciones de poder que profundizan las situaciones de vulnerabilidad, marginalidad y discriminación de las mujeres como; la escasez de tiempo,  las intersecciones étnicas, raciales, de casta, etarias y la situación jurídica de las mujeres, para la fundadora del Centro de la Mujer Flora Tristán de Perú, Virginia Vargas, se necesitan “nuevos marcos interpretativos para entender la exclusión y discriminación de las mujeres. No se puede abordar la pobreza desde una perspectiva monofocal, sino optar por una que cualifique la democracia. Una de estas, por ejemplo, es la dimensión subjetiva, que recupere las voces de las actoras”. Y Helen Clark señalo que varios países latinoamericanos están desarrollando mediciones multidimensionales de la pobreza, incorporando estas dimensiones subjetivas y destacó que “el tema de las tareas no remuneradas de las mujeres será tratado en el próximo Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD, titulado “Repensar el trabajo por y para el desarrollo humano”.

Y la violencia contra las mujeres, se mencionó, como uno de los factores centrales, decisivos y agravantes de la situación de pobreza de las mujeres, se señaló y se instó a los Estados y a la Comunidad Internacional a garantizar la vida, la seguridad y la dignidad de las mujeres para vivir una vida libre de violencia. La clausura quedó signada por las palabras de Moz Doraid, Director de la División de Coordinación de ONU Mujeres:En el siglo XIX se terminó con la esclavitud, en el siglo XX con los totalitarismos y el apartheid; espero que este sea el siglo en que se pueda dar fin a la peor de las violencias: a la violencia contra las mujeres“.

Una de las conclusiones que Helen Clark, Administradora del PNUD, planteo es “deseo que empecemos a hacer el recorrido desde Buenos Aires hacia la Agenda de Desarrollo Post-2015 (…) tenemos que seguir con este compromiso, ya que los Objetivos de Desarrollo Sostenibles son nuestra esperanza”.

 

Declaración del evento en español

Declaración del evento en inglés

Discurso de la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, en la apertura de la Conferencia

Palabras de la Administradora del PNUd, Helen Clark, en la Conferencia