Diálogos por el futuro de las políticas agroambientales en la región

Palova Souza Brito y Sheyla Delgado Guerra di Silvestrelli/FAO / 
30.05.2018

Realizan en Cuba ronda de consultas como parte del proyecto Fortalecimiento de Políticas Agroambientales en países de América Latina y el Caribe.

Las políticas agroambientales captarán especial atención en Cuba hoy y mañana, fecha en que está prevista la realización en el país de la ronda de consultas interdisciplinaria e intersectorial, como parte del proyecto Fortalecimiento de Políticas Agroambientales en países de América Latina y el Caribe.

Similares rondas han sido agendadas en las otras naciones que participan de esta iniciativa a nivel regional: Brasil, Colombia, Costa Rica, México, Panamá y Paraguay, con el propósito de continuar la pauta de avance hacia “una propuesta consensuada de indicadores para políticas agroambientales, que contribuyan a la implementación de las Directrices Voluntarias para Políticas Agroambientales en América Latina y el Caribe”, de acuerdo con la nota de prensa divulgada por los coordinadores de estos espacios de diálogo.

Nuestra región ?insiste el comunicado oficial?  “tiene una relevancia global en términos de disponibilidad de tierra agrícola, bosques, recursos pesqueros, agua y biodiversidad. En los últimos años, la preocupación por la degradación de los recursos naturales, el cambio climático y el impacto en la agricultura para la seguridad alimentaria y nutricional, han estado cada vez más presentes en la agenda de los países, ampliándose los espacios de diálogo, el intercambio de experiencias y, especialmente, el desarrollo de mejoras y fortalecimiento de las políticas públicas”.

Las fechas de los intercambios por países comprenden los días finales de mayo y comienzos de junio, en tanto los resultados conformarán un documento preliminar que, según se espera, deberá ser validado por los Estados participantes en ocasión del encuentro regional marcado para el año en curso.

Dentro de la agenda de expectativas resalta “la concertación de la propuesta final de indicadores como un instrumento de orientación” para el seguimiento y la verificación, a escalas nacional y regional, “de los cambios y tendencias en la aplicación de políticas y programas con enfoque agroambiental”. Así pondera el referido documento, el cual se perfecciona constantemente como resultado de la construcción sucesiva que viabilizan estos intercambios.

Un aspecto meritorio descansa, además, en la multiplicidad de miradas y experiencias aportadas por los disímiles sectores de gobierno, la sociedad civil y el sector privado.

Hacia un enfoque agroambiental en armonía con los ODS

La seguridad y soberanía alimentarias, la resiliencia y adaptación al cambio climático, la contribución al bienestar de la población, junto a los criterios de sostenibilidad ambiental, económica y social ?por solo citar algunos?, constituyen varios de los principales asuntos estratégicos en los que hacen diana los análisis nacionales.

Conforme a declaraciones de la coordinadora del proyecto, Jessica Casaza, para que sea posible la implementación de las políticas agroambientales eficaces, urgen acciones clave y medidas sectoriales orientadas a la consecución de sistemas sostenibles de producción o agroecológicos, y al desarrollo de sistemas sostenibles de pesca costera y continental. En su opinión: “La implementación del enfoque agroambiental en las políticas también contribuirán al alcance de algunas de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU”.

“Los indicadores para políticas agroambientales pueden ser una herramienta de soporte clave a los países para el seguimiento e implementación de postulados y medidas propuestas en las Directrices Voluntarias, en consonancia con los ODS de la Agenda 2030, y otros estándares que están siendo aplicados en los países”, acota el comunicado.

Las rondas de consulta se inscriben dentro de las actividades desplegadas por el proyecto regional en cuestión, que integra el Programa de Cooperación Internacional Brasil-FAO. Lo anterior, con el acompañamiento en la implementación de la FAO y el gobierno de Brasil. También se encuentran representados aquí la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC) y el Ministerio de Medio Ambiente (MMA).

Para la Mayor de las Antillas, tanto la protección ambiental como la producción sostenible de alimentos devienen áreas altamente priorizadas por el gobierno. Capítulos en los cuales trabaja de forma mancomunada con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), agencia que celebra en el 2018 más de medio siglo de cooperación y asistencia técnica en la geografía cubana, así como 40 años de representación oficial.

Sobre este particular, subraya la nota de prensa: “En Cuba, la política ambiental comprende un conjunto de instrumentos, entre ellos la Ley 81 de Medioambiente, la Estrategia Ambiental Nacional y las evaluaciones de impacto ambiental. Estos instrumentos involucran a los diversos actores del sector, especialmente a los grupos prioritarios, tales como pequeños productores, mujeres y jóvenes. El Programa Nacional de Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar de Cuba, emprendido en 1997, es otro instrumento que promueve la producción de alimentos en áreas que en el pasado eran improductivas, por medio de prácticas orgánicas, agroecológicas y un uso racional de los recursos”.

 En torno a los esfuerzos nacionales en materia de protección ambiental, recientemente la titular del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba, Elba Rosa Pérez, presentó en la sede de la FAO en Roma la Tarea Vida. Se trata del Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático, que fue ampliamente reconocido por altos funcionarios de nuestra Organización por su integralidad e involucramiento intersectorial en respuesta a los desafíos presentes y futuros de la nación caribeña.