Foto: Mario Muñoz/Naciones Unidas en Cuba

Universidad Agraria de La Habana y Naciones Unidas comparten visión sobre desarrollo sostenible

Iramis Alonso FAO/Cuba / 
21.06.2017

Universidad Agraria de La Habana y Naciones Unidas en Cuba celebraron juntos el Día Mundial del Medio Ambiente y el Día Internacional de lucha contra la desertificación y la sequía.

Mayabeque.- Jóvenes alumnos y profesores de la Universidad Agraria de La Habana (UNAH) celebraron el Día Mundial del Medio Ambiente y el Día de lucha contra la desertificación y la sequía con un foro científico estudiantil sobre el enfrentamiento a problemas ambientales, el cual contó con el acompañamiento de las agencias del Sistema de Naciones Unidas (SNU) en Cuba, que reafirmaron allí su compromiso de respaldar a la Isla para alcanzar un desarrollo sostenible.

El foro sesionó en cuatro talleres: Agronomía, Veterinaria, Ciencias Técnicas y una comisión mixta para tratar temas vinculados con las acciones comunitarias para la formación ambientalista de las personas. Allí los jóvenes presentaron resultados de sus tesis de diploma y otras propuestas derivadas de su habitual ejercicio de investigación, en asuntos relacionados con los efectos del cambio climático, la protección de cultivos de interés económico y de especies nativas, la producción de miel, alimentos y la cultura medioambiental. A la par se realizó un concurso de dibujo, con niños y adolescentes de escuelas primarias, secundaria y de la enseñanza especial, vinculados a proyectos que se realizan en la Universidad.

La rectora de la UNAH, Dra. Adianez Taboada, al inaugurar el foro, expresó el compromiso de la institución que dirige en la defensa de un medio ambiente seguro, para lo cual la dimensión ambiental se ha incluido en todos los proyectos y programa de pre y posgrado, en el propósito de formar a las nuevas generaciones de técnicos, maestros y científicos en la perspectiva del desarrollo sostenible.
En análoga línea conceptual, la Sra. Myrta Kaulard, Coordinadora Residente del SNU en Cuba, recordó la visión sobre el cambio climático y sus consecuencias del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres. “El cambio climático es una amenaza directa por sí mismo y un factor multiplicador de muchas otras amenazas, desde la pobreza a los desplazamientos y los conflictos. Los efectos del cambio climático, que ya se están notando en todo el mundo, son peligrosos y se están acelerando. Por ello, mi argumento de hoy es que es absolutamente esencial que el mundo aplique el Acuerdo de París y que asumamos esa obligación con una ambición aún mayor”, refrendó la diplomática

Así, en los próximos años, explicó, se intensificará el compromiso político de alto nivel en lo relativo a este tema, con atención al impulso de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, especialmente a escala nacional y haciendo hincapié en el empoderamiento de las mujeres y las niñas, en fortalecer la resiliencia de los pequeños Estados insulares, los más amenazados por el cambio climático, así como el trabajo para movilizar recursos en pro de la mitigación y la adaptación al fenómeno.
Posteriormente, se realizó un panel de intercambio, donde Representantes y expertos de PNUD, FAO, PMA, OMS/OPS, UNICEF y UNFPA pusieron de relieve el alcance de los problemas ambientales comunes y las principales líneas de acción que se trabajan desde cada agencia para impulsar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Soledad Bauza, Representante residente adjunta del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, comentó que los principales ejes de la cooperación entre PNUD y Cuba en materia de enfrentamiento al cambio climático y la sequía se relacionan con la captación e infiltración del agua de lluvia en los ecosistemas de montañas; con el manejo sostenible de tierras a partir de una gestión integrada de agua, suelos y bosques para incrementar la producción de alimentos; la rehabilitación de los ecosistemas costeros como barrera natural ante inundaciones costeras y con el empleo de los Sistemas de Alerta Temprana y monitoreo ante eventos climáticos extremos.

La intensificación sostenible de la producción agrícola y la agricultura de conservación, como nuevos paradigmas para cultivar los alimentos necesarios, sin sobrepasar la capacidad de recuperación del medio ambiente, fue el mensaje que trasmitió al auditorio Jorge Fernández Chamero, consultor de la FAO, quien reveló que Cuba será la nación pionera en la aplicación de esta tecnología para un estado insular, a partir de la Hoja de ruta trazada por el Ministerio de la Agricultura para su introducción paulatina, y los aportes de un proyecto con el Fondo Mundial del Medio Ambiente (GEF) para el Delta del Cauto, Sancti Spíritus y la Ciénaga de Zapata.

Por su parte, Laura Melo, Representante del PMA en la Isla comentó que, según las estadísticas, se espera que para 2050 el cambio climático y la sequía afectarán hasta un 50 por ciento de los rendimientos agrícolas en América Latina y el Caribe y que debido a la escasez de agua en algunos lugares áridos y semiáridos los niveles de desplazamiento de la población podrían llegar a 700 millones de personas. Aseveró la diplomática que la sequía tiene impactos negativos sobre la disponibilidad, el consumo y el acceso a una alimentación segura, diversa y nutritiva, los cuales serán mayores o menores, en la medida en que seamos más o menos vulnerables. Para reducir esos impactos sobre la seguridad alimentaria y nutricional, “acompañamos a las instituciones y expertos nacionales y locales a fortalecer la resiliencia y a perfeccionar el Sistema de Alertas y Acciones Tempranas”, concluyó.

A nombre de la OMS/OPS, la ingeniera Ilena Fleitas, consultora técnica abordó los efectos sobre la salud del cambio climático. “Este fenómeno incide en cuatro elementos fundamentales para la vida: el aire, el agua, los alimentos y la vivienda segura”, dijo, para luego para comentar la importancia de atender la salud ocupacional por el impacto de las altas temperaturas en el sector agrícola y los problemas asociados a la concentración de ozono y polen en el aire, que se relacionan con padecimientos cardiovasculares y respiratorios. Añadió la experta que otro peligro de la sequía es que impulsa a buscar fuentes alternativas de abasto de agua, que no siempre son seguras, con riesgo para el aumento de enfermedades diarreicas y otras relacionadas con la higiene como las infecciones de la piel. Otro reto es la proliferación de vectores y los arbovirus asociados a ellos, por el incremento del agua almacenada.
La Representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Maria Machicado Terán, resaltó en su intervención la importancia de involucrar a los niños y niñas en el cuidado del agua, en la formación de hábitos higiénicos-sanitarios y en el cuidado del medio ambiente en general. “Ellos son ciudadanos activos y como tales pueden ser agentes de cambio en las familias y en las comunidades. La escuela constituye un espacio muy importante para su formación en estos temas”, expresó la funcionaria de UNICEF.

La manera en que el cambio climático afectará a la población en todo el mundo, y de qué forma los comportamientos individuales pueden menoscabar o favorecer las acciones mundiales para abordar el cambio climático, es uno de los enfoques propuestos por el Fondo de Población para analizar realmente de manera integral los procesos que comprometen el futuro del Planeta, explicó Rafael Cuestas, Coordinador Internacional de Programas del UNFPA en Cuba. En su opinión es muy importante analizar el doble papel de sujeto y objeto que la población desempeña en los procesos vinculados al medio ambiente.
En ese sentido, Cuestas ilustró el llamado del UNFPA con el ejemplo específico de las migraciones provocadas por eventos climáticos: “Los desplazamientos de población a gran escala probablemente se intensificarán a medida que el cambio climático obligue a abandonar ámbitos inundables o áridos e inhospitalarios. Millones de personas que actualmente viven en zonas costeras de baja altitud tal vez se vean obligadas a marcharse de sus viviendas si se eleva el nivel del mar. Las sequías pertinaces pueden empujar a más agricultores a marcharse de zonas rurales y acudir a las ciudades en busca de nuevos medios de vida. En todos estos casos, incorporar los análisis de esas dinámicas de población en los proyectos de desarrollo permitiría prever las tensiones vinculadas al acceso a viviendas, salud, educación o empleo de esos flujos de migrantes que se mueven dentro de los países, desde el campo a las ciudades, o desde comunidades costeras a zonas también rurales, pero más seguras”, detalló.

El cierre del Foro, corrió a cargo del grupo ecologista Cubanos en la red, liderado por el promotor ambiental Osmel Francis. Durante las sesiones, los participantes pudieron disfrutar de una exposición con obras de Aristides Hernández (Ares) sobre cambio climático y de una muestra de fotos sobre el impacto de la sequía en Toscana, Italia, del fotógrafo británico John Harden.

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