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ÚNETE: Integrar la visión de género en la rutina mediática

Dalia Acosta/OCR / 
11.09.2013

La iniciativa cerró el Panel “Violencia de género contra las mujeres y las niñas en los medios de comunicación”, organizado por el SNU en el Festival de la Radio y la Televisión Cuba 2013.

La Habana.- Una propuesta que permitiría dar un salto cualitativo en la integración de la perspectiva de género en lo que se produce y transmite por la radio y la televisión cubanas, fue aclamada la víspera por más de 200 realizadores, técnicos, artistas y especialistas reunidos en el Festival de la Radio y la Televisión Cuba 2013.

Danae Diéguez, Isabel Moya y Magda González Brau (de izquierda a derecha)

 

La iniciativa, presentada por la realizadora Magda González Grau, consiste en crear un grupo de trabajo para este tema dentro de las divisiones de programación de la radio y la televisión cubanas, que mantenga una continua y sistemática relación con la Comisión de Cultura y Género, recientemente creada en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

“La buena voluntad no basta, debe ir acompañada de información, de conocimiento, de estrategias y tácticas conjuntas donde todos podamos crecer: decisores, funcionarios, artistas, públicos”, aseguró González Grau en lo que catalogó como “respuesta” a un llamado del primer vicepresidente cubano Miguel Díaz-Canel.

Al dejar inaugurado el encuentro el pasado lunes, recordó la realizadora, Díaz-Canel “nos exhortaba a que debatiéramos, pero también hiciéramos propuestas”.

Con esta idea cerró el Panel “Violencia de género contra las mujeres y las niñas en los medios de comunicación”, organizado por la Oficina de la Coordinadora Residente, el Fondo de Población de las Naciones Unidas y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

En el marco de la Campaña ÚNETE de las Naciones Unidas para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas, el espacio contó además con la participación de Isabel Moya, directora de la Editorial de la Mujer, y Danae C. Diéguez, coordinadora del Grupo Género y Cultura, más conocido como “Mirar desde la sospecha”.

“El Sistema de las Naciones Unidas en Cuba valora altamente su presencia en espacios como este, por el impacto que la TV y la radio pueden tener en amplios públicos”, aseguró en sus palabras de apertura Laura Melo, Coordinadora Residente Ad interim del SNU en Cuba y representante del PMA.

Con relación a la estrategia de la Campaña ÚNETE en América Latina y el Caribe, Melo recordó que los medios de comunicación “se identifican como una alianza imprescindible para visualizar el problema, generar conciencia y promover cambios en la cultura patriarcal, base sobre la cual se sustenta la violencia por motivos de género”.

A la cita asistieron también especialistas de las áreas género y comunicación de las agencias del Sistema de las Naciones Unidas en Cuba y Teodor Friedrich, Representante de la FAO en Cuba.

FORMAR AUDIENCIAS CRÍTICAS

En una conferencia magistral que sirvió de antesala a las intervenciones del panel organizado por Naciones Unidas, la periodista Isabel Moya realizó un recorrido por los medios de comunicación a nivel global y en Cuba y lo que el enfoque de género podría aportar a los mismos.

“Independientemente del soporte, en los medios prima la reproducción del sexismo a través del lenguaje, de los contenidos, de las imágenes, articulando un ámbito de representación de ideologías, de prácticas y de creencias asentadas en la cultura de la desigualdad, que legitimó secularmente la discriminación y la opresión de las mujeres. Sin embargo, hay que decir que este discurso se recicla cada vez más, aparece como con un nuevo lenguaje de personas liberadas, pero al final proponen los mismos postulados androcéntricos y patriarcales”, aseguró la también presidenta de la Cátedra de Género y Comunicación del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”.

“El enfoque de género permite establecer una relación entre las practicas comunicacionales y los marcos referenciales de sentido, que no solo incluyen las imágenes de mujeres y de hombres sino que también potencian cuál es la relación entre esa realidad mediática y la realidad vivenciada, o sea, entre el paradigma que se propone y las paradojas de otras formas de construirse de lo femenino y lo masculino, en lo que llamamos feminidades o masculinidades emergentes o transgresoras de la norma, también conocidas como feminidades o masculinidades híbridas o en tránsito”, añadió.

A partir de su experiencia como participante en el Observatorio Global de Medios y del análisis de otras fuentes, Moya enumeró algunas de las “características fundamentales de cómo se presenta y se construye la imagen de las mujeres y de los hombres”:

  • Los hombres muy anclados al poder, el éxito, la acción y el movimiento y las mujeres muy vinculadas a los sentimientos, el cuidado, la emoción…
  • Se utiliza el cuerpo de las mujeres completo o fragmentado, desnudo o semidesnudo como objeto de deseo masculino, se cosifica a partir de reducir su condición a un físico determinado.
  • La asociación de la imagen femenina generalmente está por la ética del cuidado y la masculina, con las preocupaciones profesionales.
  • Jamás o muy pocas veces se toca el tema de la corresponsabilidad en la pareja o de potenciar otras formas de socialización entre niñas y niños.
  • La negación de los deseos femeninos se ve muchas veces normalizada a partir del sacrificio.
  • La presentación de las mujeres como seres emocionales e incapaces de controlar sus impulsos, situaciones que lamentablemente se resuelven con un grito, o peor, con una bofetada legitimando la violencia desde las pantallas.

Esto sucede, además, en un contexto de irrupción de las llamadas nuevas tecnologías de la información que han multiplicado los soportes y canales de distribución de los productos comunicativos, de forma independiente y, en muchos casos, ajenas a cualquier forma de control sobre los contenidos.

En este escenario, Moya apostó por la creación de audiencias críticas: “es necesario, más que la censura, que la regulación, que quitar y poner, que dar bandazos en este sentido, trabajar por una autorregulación consciente y responsable, que viene desde el convencimiento de las personas que trabajan en los medios”. Para lograrlo, añadió, urge “capacitar, investigar, socializar”, un proceso ya iniciado y que se nota en la obra de un grupo de periodistas, comunicadores y realizadores sensibilizados.

MIRADA DE GÉNERO A LA TV

Con el título “Acercamiento a un estudio de género en los programas de la Televisión Cubana”, la profesora Danae C. Diéguez presentó los resultados preliminares de un monitoreo de los cinco canales de la televisión nacional, el canal de la ciudad capital y la programación que se transmite en la isla de Tele Sur.

Incluido en una investigación más amplia, que cuenta también con el aporte de la especialista del Instituto Cubano de Radio y Televisión Nelia Casado Castro y el apoyo de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), el monitoreo concluyó que la programación televisiva cubana no muestra un enfoque de género coherente, ni su transversalización más allá de los espacios identificados con el tema mujer.

En sintonía con la propuesta realizada por González Grau, el estudio recomienda que los espacios televisivos cuenten “con la imprescindible contribución de una asesoría especializada en temas de género, en estrecho vínculo con la institución y los equipos de realización”.