Violencia de género: obstáculo para el desarrollo

Dixie Edith Trinquete/UNFPA / 
02.02.2017

UNFPA apoya debate contra la violencia de género, la prostitución y la trata de personas convocado por el CENESEX en La Habana

La violencia de género “es una violación de derechos humanos, un problema de salud pública y un obstáculo para el desarrollo humano sostenible”, aseguró la pasada semana en La Habana la señora Neus Bernabeu, Asesora Regional de Género y Juventud, del UNFPA, Fondo de Población de Las Naciones Unidas.
Bernabeu participó como conferencista en el Simposio Internacional Violencia de Género, Prostitución, Turismo Sexual y Trata de Personas “Berta Cáceres in Memoriam”, organizado por el Centro Nacional de Educación Sexual con apoyo del UNFPA, entre el 23 y el 25 de enero en el Centro de Convenciones La Pradera, en La Habana.
Para la experta, la violencia ocasiona graves daños no solo para la salud y la vida de las mujeres, sino también para sus hijos e hijas, las familias, las comunidades y los países.

El Fondo de Población, dentro del sistema de las Naciones Unidas, posee tres áreas de trabajo desde las cuales acompaña a los gobiernos y organizaciones de la sociedad civil, relacionadas con la disminución del embarazo en la adolescencia, la participación juvenil y la violencia de género.
En el marco de esos objetivos de trabajo, el Fondo tuvo una importante participación técnica en el simposio cubano: además de la intervención de Bernabeu, una de las primeras mesas de trabajo, dedicada al posicionamiento teórico sobre las violencias de género, fue coordinada por la doctora Marisol Alfonso de Armas, Oficial Nacional de programas de esa organización en Cuba, con la participación de las expertas Clotilde Proveyer Cervantes y Mareelén Díaz Tenorio.
Bernabeus, por su parte, reconoció durante su intervención los avances legislativos en materia de prevención de la violencia doméstica e intrafamiliar y señaló que “muy pocas naciones han avanzado en la comprensión estructural de este fenómeno, que genera consecuencias no solo en la salud y la familia, sino también en las comunidades y gobiernos.” Asimismo, señaló que en Latinoamérica y el Caribe “la violencia sexual afecta a las mujeres más jóvenes, entre 15 y 24 años.”
La erradicación de la violencia está contenida en la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, aprobada en 2015, y en el compromiso de los organismos internacionales para la reducción de la desigualdad en todas sus dimensiones, un crecimiento económico inclusivo con trabajo decente para todos, ciudades sostenibles y cambio climático, entre otros temas de interés.
Tras su breve recorrido por la labor del Fondo de Población en la atención y prevención de la violencia y de sus articulaciones con la campaña UNETE, Bernabeu apuntó algunas recomendaciones para el trabajo futuro en el tema
En ese sentido, llamó a tener en cuenta “el vínculo entre embarazo adolescente, uniones o matrimonios tempranos y violencia de género”, y también a “apostar más por la prevención de la violencia de género y el trabajo con adolescentes y jóvenes para transformar las relaciones de género y construir relaciones no violentas y masculinidades positivas”.
Además, instó a avanzar en estrategias inclusivas, orientadas a responder a la diversidad de las mujeres: mujeres jóvenes, mujeres indígenas, mujeres afro, mujeres con discapacidad, mujeres transgénero, mujeres rurales o adultas mayores; y a mejorar la prestación de servicios esenciales para la violencia contra las mujeres.
El evento, en general, abordó en extenso la violencia de género, la prostitución, el turismo sexual y la trata de personas, en sus conexiones con los aspectos jurídicos y de prevención.
Para la doctora Mariela Castro Espín, directora del CENESEX, “estos temas suelen soslayarse y no convertirse en asuntos de políticas o legislaciones”, y este evento trató, precisamente, de “llevar esos temas a la altura necesaria para que el desarrollo humano sea llevado a plenitud”.
La también presidenta del simposio añadió que el mismo contribuye a actualizar nuestras estrategias educacionales y programas de atención a estas temáticas y socializar y divulgar buenas prácticas que podemos tomar para las propuestas que hacemos en el campo de la política, de la educación y de la comunicación, donde, respetando el sentido de la ciudadanía, nos proponemos dar una mejor información a la población para que asumas sus propias responsabilidades y tenga conciencia de que son sujetos de derecho que el estado pone en sus manos a través de informaciones que los protejan.
“A pesar de que el estado cubano es protector hay situaciones en las que ya no te puede proteger y entonces tenemos que informar para que las personas tengan la libertad de decidir con cabeza propia”, apuntó.