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ÚNETE: Perfilando el camino para la atención integral a la violencia

Dixie Edith/UNFPA Cuba / 
14.12.2017

Ladrillo a ladrillo, se va construyendo una respuesta integral e integrada de atención a la violencia de género en Cuba.

Construir una ruta crítica para establecer una atención integral y articulada frente a la violencia de género pasa por atender múltiples desafíos, entre los que destacan la necesidad de alianzas entre sectores y de establecer protocolos de actuación en cada caso posible.
¿Qué pasos seguir cuando una víctima acude a un centro de salud, o a un espacio de orientación en busca de ayuda y consejo? ¿Hacia dónde derivarla para que sea atendida de manera efectiva? ¿Cómo proceder si la denuncia ocurre en una estación policial?
Muchas de estas interrogantes han sido analizadas en busca de respuestas durante los dos últimos años, durante un proceso de trabajo que ha contado con mesas de trabajo, consultas con especialistas y talleres con actores comunitarios, entre otras vías para la investigación y el establecimiento de las necesarias alianzas.
Organizadas en el marco del Programa Nacional de Educación y Salud Sexual (PRONESS), con apoyo técnico y financiero del UNFPA, Fondo de Población de las Naciones Unidas y el acompañamiento de ONU Mujeres y el PNUD, estas iniciativas parten de reconocer la necesidad de establecer una ruta única que dé respuesta a la violencia contra las mujeres en Cuba.

Una de estas jornadas de trabajo tuvo lugar durante el taller Violencias, Sexualidades y Derechos Humanos, organizado por el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) la pasada semana en La Habana, como parte de la Jornada contra la Violencia de Género, y con la participación de activistas, investigadores y especialistas de Cuba, Argentina, España, Panamá y Brasil.
Junto a la reflexionó la doctora Mariela Castro Espín, directora del Cenesex, asistieron a la sesión inaugural del taller el Coordinador Internacional de Programa del UNFPA en Cuba, Rafael Cuestas; la embajadora del Reino de los Países Bajos, señora Alexandra Valkenburg y el jefe de misión adjunto de esa sede diplomática en La Habana, señor Bastiaan Engelhard.
A criterio de la psiquiatra e investigadora Ada Alfonso, coordinadora de este proceso, la ruta o protocolo en construcción deberá alinear los esfuerzos que hoy existen para constituir la "respuesta del Estado cubano" a esta problemática social.

La propuesta presentada en el taller del Cenesex adopta un enfoque centrado en la respuesta a la violencia de género, de tipo preventiva, y en la actuación intersectorial e integral, en cualquiera de las fases, niveles o grados en los que se pueda presentar la violencia de género.
Igualmente, abarca la actuación desde el nivel comunitario, sectorial hasta el de las políticas nacionales, y las intervenciones abarcan la prevención de la violencia, pero también la detección, atención y reinserción de víctimas y victimarios en casos en que sea posible.
Las directrices de la propuesta, si bien podrían ser aplicables a otros contextos, están siendo ajustadas al contexto cubano y se anclan en la concepción de responsabilidad estatal y gubernamental con su ejecución, así como con el entramado sectorial atravesado por el conjunto de leyes y directrices, garantes de los derechos de las personas.
Como principios generales, la propuesta parte de transversalizar los enfoques de género y derechos, de la adecuación cultural según edad de garantizar la seguridad para las víctimas y sus familias; y de evaluar los mecanismos de sanción a aquellas personas perpetradoras de violencia.

En el caso del Sistema de Salud, por ejemplo, se pretende poner en práctica la primera ayuda psicológica, además de un conjunto de acciones encaminadas a brindar seguridad a las mujeres que llegan como consecuencia de algún acto violento o por otro motivo.
A esa mujer hay que tranquilizarla, llevarla a un lugar donde se sienta segura y hacer las preguntas correctas para saber si se está ante un caso de violencia de género, coinciden especialistas.
Igualmente, se analizó la necesidad de capacitar al personal docente y dotarlo de herramientas para identificar y prevenir los diversos tipos de violencia que ocurren en los espacios escolares.
En el caso del sector judicial, cualquier propuesta de procedimientos pasa por definir qué hacer con las víctimas durante el proceso penal, por garantizar un respaldo legislativo sólido a la atención a la violencia, pero también por capacitar a las personas que administran la justicia, coincidió la jurista Arlín Pérez Duarte, de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, durante el taller Violencias, Sexualidades y Derechos Humanos.
“Las víctimas tienen que ser visibilizadas y protegidas en todas sus etapas del proceso judicial”, precisó la profesora de Derecho Penal.
En tanto, para la también jurista y profesora universitaria Tania de Armas, es necesario “acudir cada vez más a una mejor interpretación de las normas penales, introducirnos en los intersticios de estas leyes, para administrar mejor justicia en el caso de la violencia de género”.
De Armas argumentó que el derecho suele estar construido desde una óptica masculina, “está pensado desde los hombres”, y eso obliga a preguntarse si las normas tienen sexo y a buscar una interpretación más justa de las mismas.

Para Ada Alfonso, el país tiene a su disposición estructuras y capital humano para implementar una respuesta integral y las mesas de trabajo dentro del taller convocado por el Cenesex recomendaron diferentes medidas para lograr una respuesta que articule los esfuerzos de sectores como la salud, la educación, la comunicación, los jurídicos y legales, entre otros.
La doctora Marisol Alfonso de Armas, Oficial Nacional de Programa del UNFPA en Cuba, confirmó el compromiso de esta agencia con este propósito a nivel global. Adicionalmente, enfatizó en la importancia de aprovechar la oportunidad del PRONESS como plataforma intersectorial para trabajar la respuesta integral a la violencia por motivos de género en Cuba.
Para la realizadora audiovisual Lizette Vila, mientras no tengamos respuesta, tenemos que trabajar con las herramientas y posibilidades a nuestro alcance porque la violencia, y sus consecuencias, no esperan.
Jornadas fructíferas
Las sesiones de trabajo convocadas por el Cenesex también dedicaron espacios a debatir temas vinculados a la violencia contra las personas LGBTI, la sexualidad como derecho humano y las interrelaciones entre diversidad sexual, educación, derechos sexuales e integración social.
“Reconocemos que las violencias de género son un problema social, de salud pública y de derechos humanos a nivel global; que atraviesa escenarios individuales, grupales, institucionales, que por supuesto, son políticos y se desarrollan en contextos sociohistóricos, culturales y geográficos concretos”, reflexionó la doctora Castro Espín, directora del Cenesex, durante la apertura del taller.
En su opinión, para alcanzar cambios evidentes es indispensable crear consciencia, consenso y voluntad política para que todos los actores sociales participen de un complejo proceso que debe ser organizado y monitoreado por el Estado.
Sin embargo, Castro Espín reconoció que “no se trata de un camino corto y mucho menos sencillo” y que el taller Violencias, sexualidades y derechos humanos es apenas “uno de los numerosos escenarios para el diálogo que cada año organiza el Cenesex en torno a diferentes tópicos relacionados con los derechos humanos”.
Libros de referencia

Durante las jornadas de trabajo fueron presentados los libros La integración social de las personas transexuales en Cuba, de la doctora Castro Espín y Violencias de género, prostitución y trata de personas, también compilado por la directora del Cenesex junto a la investigadora Ada Alfonso.
La presentación de este último estuvo a cargo de Rafael Cuestas, coordinador Internacional de Programa del Fondo de Población de las Naciones Unidas en Cuba, organización internacional que apoyó la edición, que recoge los trabajos y las discusiones presentadas en el marco del 2do Simposio Internacional “Violencia de género, prostitución, turismo sexual y trata de personas Berta Cáceres in Memoriam”.
Cuestas aseguro que para su organización, “los temas que se abordan en esta publicación son claves, porque el UNFPA promueve una agenda basada en derechos humanos”
“Esta iniciativa, en el marco de la jornada contra la violencia de género, es, sin dudas, una actividad dirigida a la gestión de conocimiento, al intercambio de conocimientos y a la difusión de conocimientos. También es una acción de abogacía, de incidencia para la toma de decisión toda vez que visibiliza temas ante los cuales tenemos el compromiso de actuar”, precisó.
Para Castro Espín, tanto el libro como el taller, invitan “a socializar estos resultados científicos, buenas prácticas y sobre todo, a fortalecer capacidades para la acción y las alianzas en la construcción de agendas políticas, promover el diálogo y la participación social en la atención a un problema que involucra a toda la sociedad”.